Como si se tratara de una película de Steven Spielberg, los drones aparecen sobre el horizonte del Catatumbo y calientan la región, poniendo en peligro la vida de la población civil, como consecuencia de una confrontación sin sentido por un mercado, un negocio que viene dejando sangre y desorden social desde hace décadas en Colombia frente a los ojos de todo el mundo.
La
crisis del Catatumbo continua a pesar de la conmoción interior y a pesar de que
según dicen hay más de 10 mil efectivos de la fuerza publica desplegados en la
zona; que también están a merced de la tecnología de punta que utilizan los
terroristas.
¿Como
acabar con el problema del Catatumbo y de Colombia?
Hay quienes dicen que el negocio ya no es el mismos, pero eso no es lo que se ve en el día a día en la región y cuando digo región, hablo del Catatumbo ampliado que inclusive abarca a la ciudad de Cúcuta, cuya inseguridad tiene en uno de sus ítems el reflejo de lo que se negocia en el Catatumbo.
La
Asociación Nacional de Víctimas denunció una nueva acción violenta con el uso
de drones en la región del Catatumbo en Norte de Santander que causó graves
lesiones a la población civil e incluso a algunos animales.
Los
hechos se presentaron en las veredas San Isidro y Alto Orú en la zona rural del
municipio de El Tarra donde inicialmente se reportaron dos civiles heridos,
varios perros muertos y viviendas con cuantiosos daños por el impacto generado
por los explosivos.
Las
organizaciones sociales llamaron la atención a los violentos que mantienen la
confrontación en la zona desde hace tres meses para que se respete el derecho
internacional humanitario y no se involucre a la población civil en estas
lamentables acciones…¿pero que parte de la culpa tiene la población civil
frente a un negocio que permea todas las esferas sociales tanto en la zona
rural, como la urbana ?
A
través de la utilización de drones en los ataques constantes que mantienen las
disidencias armadas y el Eln en el Catatumbo, cinco personas han fallecido
entre civiles y militares. Así mismo más de once personas han resultado heridas
y varias viviendas, y comercios afectados.
¿HA
SERVIDO EL ESTADO DE CONMOCIÓN INTERIOR?
El
próximo jueves se cumplen tres meses de que el Gobierno declarara el
estado de conmoción interior en el Catatumbo, el área metropolitana de Cúcuta y
los municipios de Río de Oro y González, en el Cesar, por la crisis de orden
público y humanitaria debido a la guerra que desató el Eln contra las
disidencias de las Farc del Frente 33 por el control del territorio.
A pesar de la ofensiva con más de 10 mil uniformados, todavía no se ha estabilizado esta región y la situación humanitaria tampoco, pues miles de los más de 50 mil desplazados no han podido regresar a sus hogares a causa de los constantes choques armados.
Los
expertos en el tema han subrayado que en el Catatumbo ni en otra zona del país
afectada por cultivos ilícitos, como el cañón del Micay, en Cauca, es posible
avanzar en erradicación manual y en sustitución sin que el Estado controle
plenamente el territorio, pues de lo contrario la presión y las amenazas de los
grupos armados van a entorpecer el proceso.
Incluso
si se acudiera al glifosato y se destruyera un mayor número de hectáreas, es
posible que a los 15 días los campesinos vuelvan a sembrar por la amenaza de
los grupos armados. Se dificulta más si el Gobierno nacional no tiene un plan
efectivo para ofrecerles alternativas a los pequeños cultivadores, que sean
rentables y permanentes para que abandonen la economía ilícita.
Por ahora no se ve un plan de choque lo suficientemente efectivo como para que los drones que sobrevuelen el Catatumbo en el inmediato futuro lo hagan solo para fotografiar la belleza de la región sin causar temor en niños, mujeres y hombres que no tienen la culpa de no haber conseguido por ahora un cambio en sus vidas. ¿O ME EQUIVOCO?
