Hablar del hacinamiento en las
cárceles no es un tema nuevo, el hacinamiento en las cárceles es la
consecuencia de una política penitenciaria equivocada por parte de una
seguidilla de gobiernos que se han venido equivocando en lo mismo.
Uno de los puntos propuestos por
la ministra de justicia para solucionar esta situación de hacinamiento
carcelario es crear 28.000 nuevos cupos para el presente cuatrienio, un
incremento en la oferta que imagino teniendo en cuenta el histórico disparara más
la demanda.
Si se quiere tener una desaceleración
es necesario impactar por el contrario en que cada día la oferta penitenciara
sea más austera y por ende que la demanda también lleve los índices en una
pendiente negativa.
En los países ESCANDINAVOS, el número
de cárceles es el menor de todo el planeta, los reclusos a quienes internamente
llaman clientes, van y vienen por el centro penitenciario sin carcelero, pero allí
se desarrollan actividades que a las personas privadas de la libertad le
generan ingresos, como es el caso de la elaboración de las placas de los carros
en Finlandia.
Aquí he venido insistiendo, nuestras
cárceles son centros de capacitación en el delito, son centros de negocios ilícitos,
son antros donde se viola todos los derechos humanos y al final de una condena
si es que sale con vida, un recluso hace su doctorado delincuencial y es
enviado a las calles de las ciudades colombianas a laborar en lo único que sabe
hacer…violar la ley.


