No puedo ser prisionera de mis fantasmas…
No puedo ser mensajera de otra cosa que no sea la Paz…
Si no dejamos atrás toda la ira, el odio y el resentimiento…
Los fantasmas…aquellos que aprietan los gatillos, estarán
atentos…
Para obsesarme…para tratar de que siga subyugada por la
sangre…
Por lo ríos de sangre que han teñido de rojo una tierra ubérrima.
Una tierra bendecida por el señor…y pretendida por demonios
intransigentes
Demonios que han cargado cadenas ancestrales… tanto en
campos como en calles…
Yo solo puedo ser mensajera de paz…
De la paz escrita con esperanza...
De la paz de mirada transparente…
De la paz entre gobernantes y gobernados…
De la paz en los campos y en ciudades.
Hoy aspiro por fin a nacer como nación…donde todos pongan
el corazón…
Antes de la envidia y la negociación…
Yo soy Colombia una verdadera nación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
DEJE SU COMENTARIO SOBRE LA COLUMNA ACA.