domingo, 26 de octubre de 2025

LA PANDEMIA SILENCIOSA: cuando los microbios nos ganan la partida...

 

En un mundo saturado de noticias sobre guerras, muertes y corrupción, hay amenazas que avanzan en silencio. No hacen titulares, no ocupan portadas, pero su impacto puede ser igual de devastador. La resistencia a los antibióticos es una de esas amenazas: una pandemia silenciosa que crece en los rincones de nuestra ciudad, en las casas, en las calles y en la forma en que tratamos nuestras enfermedades.

En Cúcuta, es común que los antibióticos se usen como un recurso inmediato, sin receta médica, muchas veces para combatir infecciones virales donde no tienen efecto alguno. Esta práctica no es un acto inocente; es un gesto que fortalece a los microbios, que hace que infecciones simples se transformen en batallas que el cuerpo y la ciencia luchan por ganar. La falta de control institucional permite que estos medicamentos se vendan libremente, sin supervisión, y que la resistencia bacteriana avance como una sombra silenciosa sobre nuestra salud colectiva. Por eso, resulta urgente que los antibióticos solo se dispensen con prescripción médica, como una medida fundamental para proteger la vida de todos.

Las cifras nacionales son un llamado a la reflexión. Según el Instituto Nacional de Salud, en 2019 se registraron 4,700 muertes atribuibles y 18,200 muertes asociadas a la resistencia a los antibióticos. Cada número representa una vida, una familia, una historia truncada por bacterias que aprendieron a resistir nuestras defensas. Las infecciones que antes se curaban con facilidad hoy requieren tratamientos más largos y costosos, prolongan estancias hospitalarias y aumentan la mortalidad, sobre todo entre los más vulnerables.

Frente a esta realidad, la acción no puede ser solo de los médicos o de las autoridades sanitarias. La lucha es colectiva. Educar a la comunidad, fortalecer la regulación para que los antibióticos solo se vendan con receta, monitorear su consumo, fomentar la higiene y la vacunación son pasos que cada uno de nosotros puede dar. Cada decisión consciente, cada medicamento usado correctamente, cada hábito preventivo, es un acto de resistencia contra esta pandemia silenciosa.

Este domingo, mientras sostienes tu taza de café, recuerda que la verdadera batalla no se libra solo en hospitales ni laboratorios, sino en nuestras decisiones cotidianas. Cada acto responsable es un golpe silencioso contra esta amenaza invisible. No se trata solo de proteger nuestra salud, sino la de quienes amamos y la de toda la comunidad. Los microbios pueden ser diminutos, pero nuestra conciencia y responsabilidad son fuerzas aún mayores. Hoy, más que nunca, cuidar de otros es cuidar de nosotros mismos, y en esa acción reside la verdadera victoria. ¿O ME EQUIVOCO?

Fuente: Instituto Nacional de Salud (INS) : Dos de cada cinco muertes por infecciones en Latinoamérica se relacionan con la resistencia antimicrobiana.

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